domingo, 27 de junio de 2010

Presentación del Laboratorio Investigación Las memorias/ cuerpos castigados

Presentación

El laboratorio Las memorias/ cuerpos castigados perteneciente al “Núcleo de Sociología del Cuerpo”, del Departamento de Sociología de la Universidad de Chile, es un espacio creado para el encuentro entre investigadores nacionales y extranjeros de distintas disciplinas de las Ciencias Sociales, para el intercambio y discusión tanto de carácter teórico como metodológico a partir de las experiencias investigativas de cada uno de sus integrantes, con la finalidad de promover la reflexión académica. Teniendo como objeto de estudio las experiencias concentracionarias, masacres, encierros, castigos y exterminio; la construcción social de las memorias, los abusos, los olvidos y los silencios, enmarcados en el trabajo sobre contextos de lucha social, violencias e hiperviolencias políticas. 

Bajo la forma de interrogantes, dentro de las principales preocupaciones y líneas de estudio y reflexión que convocan el trabajo de nuestro laboratorio se encuentran, al menos, las siguientes:

 Línea de trabajo: Los cuerpos castigados.

• ¿Podemos comprender las experiencias concentracionarias de encierro, castigo y exterminio por medio de las herramientas y técnicas que nos entregan las ciencias sociales?

• ¿Podemos concebir e interpretar estas experiencias a través de la “ideología de los derechos humanos”?

• ¿Es posible observarlas, describirlas, interpretarlas y concebirlas como una forma de ejercicio extremo de poder y de la organización capitalista moderna?
II. Línea de trabajo: Configuración sociopolítica de las memorias.

• ¿Es posible plantear que el ejercicio de las memorias es un ejercicio de poder, articulado a partir de dimensiones materiales, pero también simbólicas y discursivas?

• ¿De qué manera las construcciones de las memorias determinan prácticas sociales, de qué forma configuran el escenario social?, ¿Cómo operan?

• Las diversas memorias puestas en escena en la sociedad chilena ¿Cómo se relacionan? ¿podríamos aseverar que se estructuran como un campo de luchas y disputas por volver hegemónica su visión particular del pasado?

III. Línea de trabajo: El saber hacer del poder/ dominación.

• ¿Cuál es la relación que existe entre construcciones de memoria y movilización política?, ¿podemos entender las organizaciones de victimas de DD.HH como movimientos políticos? Si así fuera ¿de qué manera?

• ¿Cuáles son los desafíos políticos que dichas organizaciones podrían abordar en Chile hoy?

• ¿Cuáles son las nuevas lógicas de exclusión social, encierro, castigo y exterminio? ¿Hacia qué cuerpos están dirigidas?

Metodología de trabajo

La metodología básica de trabajo utilizada en el laboratorio consiste en la realización de reuniones periódicas de sus miembros, en las que se desarrollan presentaciones donde se da cuenta del estado de avance de cada una de las investigaciones que están realizando los integrantes, además de lecturas y análisis de escritos teóricos y metodológicos en torno a los cuales se lleva a cabo una reflexión y crítica.
Ahora bien, más allá de estas actividades, la labor del laboratorio contempla las siguientes líneas de acción: 

Investigación: buscamos la generación de proyectos de investigación a partir de los intereses de sus miembros y las líneas de trabajo que contempla el laboratorio, por medio de la adjudicación de fondos de investigación y financiamiento tanto del ámbito nacional como internacional. 


·    Extensión: dentro de los objetivos del laboratorio, uno de los centrales lo constituye la promoción de canales de información y la generación de plataformas que permitan la presentación y exposición de investigaciones, trabajos y reflexiones; tanto aquellas pertenecientes a los miembros del laboratorio, como de expositores externos a él, que constituyan un aporte a las reflexiones del grupo. Dentro de las actividades que realizaremos en este ámbito, se encuentran los coloquios, seminarios y jornadas de reflexión.  

     Docencia: Finalmente, una última línea de acción está conformada por la realización de actividades de docencia, con el objeto de insertar la preocupación por estas temáticas a nivel de la formación universitaria,  en las Ciencias Sociales del país. 
Con respecto a nuestro marco teórico analítico de reflexión, trabajaremos con  categorías socio-políticas como la dominación y el poder, las violencias, los castigos, la justicia, el derecho, la revolución, el totalitarismo, exterminio, etc. entre otras. A su vez, consideramos necesario crear  nuevas categorías que nos permitan aproximarnos a la experiencia concentracionaria, los encierros, castigos y exterminios, profundizando también el conocimiento sobre estas dimensiones.
También utilizaremos una aproximación comparativa, dado que consideramos que constituye una de las vías  más fecundas para hacer progresar nuestros conocimientos en las Ciencias Sociales sobre el fenómeno que estudiamos.  El trabajo de comparación es difícil y arriesgado. Difícil, porque la comparación tiene por ambición adquirir un conocimiento profundo de varios acontecimientos históricos (o regímenes políticos), relativos a diferentes formaciones sociales, lo que exige de nuestra parte un esfuerzo considerable de erudición. Arriesgado, porque toda comparación debe estar expuesta siempre a posibles críticas y objeciones, formuladas por otros investigadores o “especialistas” de una formación social dada. Es por esto que el trabajo de comparación implica de facto una tarea colectiva de discusión y cooperación entre investigadores; es necesario no sólo para el cuestionamiento a partir de interrogantes comunes, sino también sobre la naturaleza de los casos a comparar y sobre la forma de hacerlos. 
Ahora bien, estos problemas teóricos-metodológicos se transforman a menudo en posturas sobre las memorias, que conllevan a batallas ideológicas e identitarias, como lo han mostrado las polémicas en torno a los crímenes del comunismo-régimen y del nazismo, o sobre la “singularidad de la Shoah” o exterminio judío.
Nos hacemos parte de la reflexión de Marcel Proust: “No aprovechamos ninguna lección, porque no sabemos descender a lo general, y que nos figuramos siempre encontrarnos en presencia de una experiencia que no tiene precedentes en el pasado”. 

Posicionamiento
Toda tentativa de estudio guiado por los principios teóricos se enfrenta a obstáculos y reticencias. En primer lugar, desde el sentido común, según el cual el fenómeno es incomprensible por principio. En segundo lugar, la idea de que los castigos, encierros y exterminios no pueden ser objeto de comparación con otras experiencias. Estas dos tesis aparecen comúnmente en los debates políticos y podemos constatar qué rol pueden jugar en los procesos de negación o de denegación de los acontecimientos. Éstas sirven y han servido únicamente para justificar la existencia de obstáculos que bloquean cualquier investigación y análisis.
Desde el momento que decimos lo que es incomprensible se nos escapa la posibilidad y la necesidad de examinar los detalles de la barbarie organizada, administrativa, burocrática y jerarquizada implementada por la dictadura cívico-militar chilena en el periodo 1973-1990.
Es cierto que estos propósitos tienen otro sentido o peso, cuando ellos provienen de los sobrevivientes de esta experiencia. Ellos los relatan y les recuerdan a aquellos que no han vivido la experiencia o a aquellos que han nacido después de los acontecimientos que no podemos arreglar o encasillar el sufrimiento y la desaparición/exterminio bajo representaciones simples de dolor. Estos propósitos son una puesta en guardia para los cientistas sociales y para los investigadores. No son una denegación.
Si interpretamos el término “incomprensibilidad” en un sentido teórico, todo enfoque que intente comprender los hechos o acontecimientos está condenado a la derrota. Contra tal teoría, es necesario reafirmar que todo lo que hacen y sufren los hombres y mujeres, es por principio comprensible, incluso si la comprensión de lo que nos es extraño es más difícil en ciertos casos.
Desde el momento que se instalaron los Centros secretos de secuestro, castigo y exterminio como Villa Grimaldi-Cuartel Terranova, Londres 38, José Domingo Cañas, La “Venda Sexy” en Santiago, la ESMA, Garaje Olimpo y la Mansión Seré en Buenos Aires y el más reciente Guantánamo, todos estos centros son el resultado de una acción humana y ellos son en principio accesibles a una comprensión racional. Esto no significa, por cierto, que sea posible de analizarlos simplemente tomando en cuenta estos hechos o acontecimientos basados en las intenciones y en las decisiones de los secuestradores, castigadores y exterminadores. Una vez creados e instalados estos centros, genéricamente llamados centros clandestinos de detención, cárceles o campo de concentración, hemos visto desarrollarse un poder en que la dinámica no estaba planificada ni prevista.
El lugar común de la incomprensibilidad tiene ante todo una significación moral. De manera manifiesta, los criterios morales que se aplican habitualmente a la acción de los seres humanos no funcionan frente a la barbarie que es organizada, burocrática, jerarquizada y administrativa, es decir política y de negación de la política y de su existencia como comunidad humana plural.
Pretender describir estos fenómenos socio-políticos en las categorías de la responsabilidad o de la “energía criminal”, o de la sicopatología individual o del enceguecimiento ideológico, lleva y transporta necesariamente a una banalización de los actos cometidos. Entonces una separación infranqueable se abre entre el formato de los criminales y la calidad de los crímenes.
La barbarie organizada fue monstruosa, aquellos que la cometieron no lo eran. Tal constatación no debiera, sin embargo orientar nuestro recorrido hacia la génesis o socio-génesis de las estructuras políticas y macro-sociales. Entre las dos se encuentra el verdadero campo de análisis del poder. La organización de un Centro Secreto de Secuestro, de una cárcel o de un campo de concentración y las situaciones de la acción y del sufrimiento de una categoría socio política de los sujetos que fueron allí encerrados y castigados. Porque allí se instauran determinadas relaciones sociales donde el poder absoluto no deja márgenes y sin perjuicio de ello, los individuos resisten y establecen determinadas relaciones implementado tácticas y estrategias de sobrevivencia.
Cierto es que el arma de la crítica no puede suplir a la crítica de las armas, que el poder material tiene que ser derrotado por el poder material, pero también la teoría se convierte en poder material cuando prende en las masas. Y la teoría puede prender en las masas a condición que argumente y demuestre ad hominen, para lo cual tiene que hacerse una crítica radical. Ser radical es atacar el problema de raíz. Y la raíz para el hombre, es el hombre mismo”.
Karl Marx, “Critica de la filosofía del derecho de Hegel”

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